- Introducción
Las enfermedades no transmisibles (ENT) son un conjunto de enfermedades como diabetes, cáncer, patologías crónicas respiratorias y desórdenes mentales que son responsables de más del 68% de muertes a nivel mundial y del 75% de muertes en países de bajos ingresos1.
Al ser de tal magnitud la relación entre ENT y mortalidad, a continuación, te explicaremos cómo influye el ejercicio físico y en el desarrollo de este tipo de enfermedades.
Y para ello, nos basaremos en la revisión narrativa de Pedersen (2018)1.
- ¿Cómo influye el ejercicio físico en las ENT?
Existe evidencia científica de que tanto la actividad como el ejercicio físico actúan a modo de prevención primaria en 35 enfermedades crónicas y de que también podría presentar beneficios en la prevención secundaria de enfermedades coronarias, diabetes y rehabilitación después de un infarto.
Ligado al sobrepeso/obesidad, están el resto de ENT como son la diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares, cáncer, demencia y depresión.
Esto se debe a que el descenso de actividad y ejercicio físico conlleva un aumento de la adiposidad visceral, que a su vez incrementa la inflamación sistémica crónica.
Esta sería la causante de una mayor resistencia a la insulina, ateroesclerosis, neurodegeneración, crecimiento tumoral y sarcopenia.
Al realizar actividad y ejercicio físico, el músculo esquelético como órgano endocrino secreta cientos de péptidos como las mioquinas (LIF, IL-4, IL-6, IL-7, IL-15, etc.) que tienen acciones antiinflamatorias y permiten revertir los efectos de la inflamación sistémica crónica, que se encuentra presente en las ENT.
Por último, es de interés saber que los entornos socioeconómicos empobrecidos tienden a realizar menos ejercicio físico y que el entorno social también influye en las ENT debido a que se forman “Redes de inactividad física”.
Estando estas redes formadas por el conjunto familiar/amigos que llegan a influenciar más que los genes en el riesgo de obesidad y ENT asociadas a la inflamación sistémica crónica.
- Conclusión
Realizar el suficiente ejercicio, así como tener unos niveles adecuados de actividad física, contribuye a prevenir la aparición de las enfermedades no transmisibles anteriormente mencionadas.
En relación a esto, y a como muchas personas creen que no disponen de tiempo para hacer ejercicio, cabe reflexionar acerca de la siguiente frase que se atribuye a Edward Stanley:
“Aquellos que piensan no tener tiempo para hacer ejercicio encontrarán tarde o temprano tiempo para estar enfermos”.
En futuras publicaciones hablaremos acerca de la dosis mínima de ejercicio y actividad física en relación a la salud y el rendimiento físico.
REFERENCIAS
1. Pedersen B. The Physiology of Optimizing Health with a Focus on Exercise as Medicine. Annu Rev Physiol. 2019 Feb 10;81(1):607–27.